La homocisteína es un aminoácido presente de forma fisiológica en la sangre, en concentraciones de 5-12 micromoles por litro (μmol/L). Se trata de un intermediario metabólico (es decir, una molécula resultante del metabolismo de un nutriente) que en altas concentraciones es perjudicial para el organismo.
Procede de la transformación de la metionina, un aminoácido esencial que no produce el organismo y que, por tanto, debemos tomar de los alimentos. Está especialmente concentrado en la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos, mientras que escasea en las legumbres.
Vamos a entender mejor por qué aumentan los valores de la homocisteína, cuáles son los riesgos para la salud y qué debemos hacer si llega a ser excesivamente alta.
Causas y síntomas de la homocisteína alta
Cuando los valores de homocisteína superan los valores fisiológicos, se denomina hiperhomocisteinemia. Los síntomas de este trastorno incluyen:
- diarrea;
- mareos;
- fatiga crónica;
- falta de apetito;
- palidez;
- aceleración de la frecuencia cardíaca;
- falta de aliento;
- dolor en la boca y la lengua;
- hormigueo y entumecimiento en las extremidades.
El problema es que estos síntomas no son específicos, por lo que puede ser difícil diagnosticar un exceso de homocisteína. Por lo tanto, es esencial hacerse análisis de sangre periódicos para comprobar sus valores.
Un diagnóstico precoz permite intervenir a tiempo y evitar las consecuencias más graves de la hiperhomocisteinemia: infarto, ictus y aterosclerosis; de hecho, la homocisteína es un indicador de riesgo cardiovascular y neurológico (cuanto más altos son los valores, mayor es el riesgo).
Por eso, es fundamental mantenerla bajo control, sobre todo si ya se padecen otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión, hipercolesterolemia y diabetes. Aún no se conoce bien el mecanismo por el que la homocisteína afecta a la salud.
Podría ser capaz de transformar el colesterol HDL (bueno) en colesterol LDL (malo), que se acumularía en las paredes de los vasos y, con el tiempo, produciría aterosclerosis.
En cambio, sí que se conocen bien las causas del exceso de homocisteína. Pueden ser:
- tabaco, alcohol y vida sedentaria;
- factores genéticos;
- homocistinuria (enfermedad metabólica hereditaria rara);
- sexo y edad (son más propensos los hombres y las mujeres después de la menopausia, probablemente debido a la reducción de estrógenos);
- medicamentos (antiepilépticos, antagonistas del ácido fólico y vitaminas del grupo B);
- déficit de ácido fólico (vitamina B9);
- déficit de vitamina B6;
- déficit de vitamina B12.
De hecho, estas vitaminas del grupo B transforman la homocisteína en otros productos, por lo que se reducen sus niveles en sangre.
A su vez, el déficit de estas moléculas puede deberse a carencias nutricionales, malabsorción, aumento de las necesidades (como ocurre durante el embarazo) o administración de fármacos (sus antagonistas, como el metotrexato).
Mientras que la falta de vitamina B6 es poco frecuente, ya que este nutriente se encuentra en muchos alimentos, la falta de vitamina B12 sí es bastante común, sobre todo en personas veganas.
¿Cómo reducir los valores de homocisteína?
Si tienes la homocisteína alta, hay que comprobar que tienes una concentración adecuada en el organismo de ácido fólico, vitamina B6 y B12. Las carencias de estos nutrientes pueden resolverse fácilmente siguiendo una dieta equilibrada y tomando complementos alimenticios.
En particular:
- los folatos se encuentran principalmente en alimentos vegetales como los garbanzos y las alubias, los espárragos, el brócoli, las alcachofas, las espinacas y la lechuga, pero también en los huevos;
- la vitamina B6 la encontramos en la carne, el pescado, los cereales integrales, los huevos y la leche, pero también en los frutos secos y las legumbres;
- la vitamina B12 solo está presente en los alimentos de origen animal (carne, pescado, marisco, huevos y leche).
Por lo tanto, para reducir los valores de homocisteína, es importante incluir a diario estos ingredientes en nuestros platos.
Homocisteína alta: qué comer
Vamos a ver 3 combinaciones que incluyen alimentos ricos en ácido fólico, vitamina B6 o B12:
- Los huevos contienen los tres nutrientes necesarios para el metabolismo de la homocisteína, mientras que los espárragos contienen principalmente ácido fólico.
- El salmón es muy rico en vitaminas B6 y B12 y la col repollo es una fuente de ácido fólico.
- El pollo es una fuente de vitaminas del grupo B y las nueces son ricas en vitamina B6 y ácido fólico.
Estas son solo algunas ideas para intentar reducir la homocisteína a través de la alimentación. Sin embargo, si en tus analíticas se detectan niveles altos de homocisteína, consulta a tu médico y a un nutricionista.
Ellos valorarán las medidas más adecuadas para reducir los valores de homocisteína y, por tanto, el riesgo cardiovascular.