Consejos dietéticos

¿Beber agua con limón realmente funciona?

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Hay personas que beben agua con limón para perder peso, otras la toman para reforzar su sistema inmunológico o protegerse del estrés oxidativo; hay quien cree en sus efectos depurativos y diuréticos, y quien piensa que le ayudará a conseguir una piel más luminosa. A simple vista, parece que la lista de beneficios del agua con limón es infinita, pero ¿son siempre reales? ¿Y por qué se atribuyen a esta bebida todas estas propiedades?

El limón (Citrus limon L.)

El limón (Citrus limon L.) es un árbol de hoja perenne perteneciente a la familia de las rutáceas (la misma que las naranjas y otros cítricos) cuyas frutas, de un característico color amarillo, se utilizan mucho en nuestra alimentación.

De hecho, del limón se puede aprovechar la cáscara, la pulpa y el zumo; cada una de estas partes tiene propiedades diferentes.

¿Qué contiene el limón?

El limón es una fruta acidulada, caracterizada por un alto contenido de agua, como todos los cítricos, ácido cítrico, vitamina C (en la pulpa) y un bajo contenido de hidratos de carbono, mientras que las proteínas y las grasas prácticamente brillan por su ausencia.

Entre los hidratos de carbono, destacan fibras como la pectina, mientras que los azúcares simples, como la glucosa o la fructosa, solo están presentes en pequeñas cantidades.

Además de vitamina C, cuenta con buenas cantidades de vitaminas del grupo B (tiamina, niacina, riboflavina, ácido fólico, etc.) y vitamina A.

En los limones encontramos también minerales como potasio, calcio, sodio, magnesio, hierro y zinc.

Por último, destaca la presencia de flavonoides, sustancias muy presentes en los cítricos y conocidas por sus propiedades antioxidantes.

Limón amarillo cortado por la mitad junto a hojas de menta fresca y pequeñas botellas de cristal con aceite esencial, sobre una superficie de madera

Las propiedades del limón

La cáscara o piel de estos frutos se caracteriza por la presencia de «citrina», que es una mezcla de flavonoides como la hesperidina, de acción vasoprotectora, que puede reducir tanto la permeabilidad como la fragilidad vascular. Por este motivo, se utiliza mucho para reforzar el bienestar de la microcirculación.

Vaso de agua con rodaja de limón junto a una tabla de madera con limones cortados y jengibre fresco, sobre un mantel de rayas azules y blancas

La cáscara también contiene aceites esenciales, muy útiles en la aromaterapia.

Por otro lado, a partir del zumo de limón se elaboran bebidas frescas o se aderezan platos de comida. En particular, si se añade zumo de limón a la carne, mejora la absorción del hierro gracias a la acción de la vitamina C. Por sus propiedades, también se utiliza como limpiador de la piel y como colutorio para hacer gárgaras contra la estomatitis y otras afecciones de la cavidad bucal.

El agua y sus beneficios

Como ya sabemos, el agua constituye el 70 % de nuestro cuerpo y es esencial para el buen funcionamiento de células, tejidos y órganos. ¡Por eso es importante beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día!

En particular, beber agua nada más despertar ayuda a rehidratar el organismo después de la noche y a promover el bienestar y el funcionamiento del sistema gastrointestinal.

De hecho, las bebidas templadas y calientes favorecen la relajación del píloro, la válvula que controla el paso de los alimentos del estómago al intestino.

Además, conforme envejecemos, podemos presentar hinchazón, edemas y retención hídrica como consecuencia de la pérdida de masa muscular, que provoca que el agua salga de las células e invada el espacio extracelular. Si bebemos agua rica en minerales (como magnesio, calcio y potasio) podemos controlar este fenómeno.

Mujer joven de cabello oscuro bebiendo un vaso de agua con limón, de perfil, con fondo de persiana de madera clara

¿Y si añadimos limón al agua?

Al añadir zumo de limón, enriquecemos el agua con las vitaminas, los minerales y las sustancias funcionales características de este cítrico. Por eso, se atribuyen varios beneficios al agua con limón, tales como:

  1. Beber agua con limón acelera el metabolismo. A pesar de que es una creencia muy extendida, la literatura científica aún no ha demostrado que esta bebida pueda estimular el metabolismo. Sin embargo, sí sabemos que el limón tiene un contenido muy bajo de azúcares y grasas, por lo que su ingesta puede estar indicada incluso en personas que llevan una dieta controlada (¡siempre que les guste el sabor ácido, claro!).

  1. El agua con limón refuerza el sistema inmunitario. Esta bebida puede ser una ayuda para las defensas naturales del organismo gracias a su contenido en vitamina C, pero ¡cuidado!: todo depende del método de preparación y de la cantidad de zumo que se utilice. Esta vitamina se degrada fácilmente con el calor, por lo que es mejor consumir el zumo de limón con agua templada, no demasiado caliente, e inmediatamente después de prepararla.

  1. El agua caliente con limón estimula la digestión, y tiene efectos diuréticos y depurativos. Existen diversas opiniones al respecto; de hecho, hay quien cree que beber agua con limón puede favorecer la digestión, pues, en teoría, su sabor ácido activa las enzimas digestivas. Sinembargo, este efecto no está demostrado. Sí que es cierto que una bebida templada, como el agua con limón, es capaz de estimular la digestión, ya que facilita el avance de los alimentos por el tubo digestivo al relajar el píloro. No obstante, la acción diurética y depurativa aún no ha sido demostrada, pero esta última también podría atribuirse al sabor acidulado del zumo de limón.

  1. El agua con limón ayuda a purificar la piel. En realidad, más que una acción purificante, al agua y al limón se le puede atribuir una función de refuerzo de la piel: de hecho, la vitamina C del zumo de limón favorece la síntesis de colágeno, esencial para preservar la integridad y la estabilidad de la piel.

Resumiendo, ¿el agua con limón es «buena o mala»?

En general, podemos decir que las propiedades del agua con limón están aún por descubrir o demostrar.

En cualquier caso, beber agua con limón (preferiblemente tibia) por la mañana es un buen hábito: si se toma en ayunas, justo antes del desayuno, estimula el funcionamiento del intestino.

También puede tomarse durante las comidas, como hemos explicado, porque facilita el avance de los alimentos del estómago al intestino, y por la noche antes de acostarse para una acción depurativa intestinal.

Lo mejor es utilizar limones de agricultura biológica y consumir la bebida recién preparada para aprovechar al máximo todos sus beneficios.

Para cambiar el sabor y potenciar las propiedades antioxidantes del agua con limón, también puedes añadir especias como jengibre, canela o cúrcuma. De hecho, ¡hay muchas recetas posibles! La mayoría de ellas consisten en mezclar el zumo de medio limón con un vaso de agua.

Taza de cristal con agua caliente y limón junto a una tetera blanca y limones frescos sobre un salvamanteles de bambú, con fondo de vegetación verde

Terminamos con una pregunta: ¿durante cuánto tiempo debemos tomar agua con limón? Depende de las características de cada persona: esta bebida se puede tomar durante periodos prolongados, pero en las personas más sensibles puede ser conveniente alternarla con periodos de descanso para evitar problemas de acidez.

De hecho, el agua con limón puede aumentar la secreción ácida del estómago y debe evitarse en caso de gastritis o reflujo. Por último, el esmalte dental puede verse afectado por la acción corrosiva del zumo de limón, por lo que se recomienda enjuagar la cavidad bucal después de tomar esta bebida.

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